La guía definitiva para que las que tienen hijos no edu quen machitos

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Para transformar el mundo como queremos, es necesario que las nuevas generaciones se cambien… o más bien que destruyan el chip del machis mo.

Es decir, que desde pequeños aprendan que las mujeres valemos lo mismo que los hombres y que, por lo tanto, debemos tener los mismos derechos y oportunidades que ellos.

Sin embargo, no es un esfuerzo que puedan hacer solos, tú como mamá eres su principal ejemplo a seguir, así que te compartimos esta guía que te hici mos con mucho amor para que tus hijos sean personas conscientes y respe tuosas.

Enséñale a expresar sus sentimien tos

Todas, absolutamente, todos los humanos sentimos, solo que algunos los expresamos y otros no. Un gran problema de la masculinidad tóxica es creer que los hombres tienen que ser ‘fuertes’ lo que se traduce en que no deben de llorar ni mucho menos hablar de sus sentimientos.  

Los niños que no lloran ni se expresan se convierten en adultos reprimidos y entre más pasa el tiempo, es más difícil cambiarlo.

Tip: Todos los días al llegar a casa pregúntale cómo le fue en sus activida des, las cosas buenas y las malas. La parte más importante e interesante de aquí, es que te cuente cómo lo hicieron sentir.

Así se le hará un hábito hablar de sus sentimientos y emociones.

Hazlo independiente 

Ser el niño de la casa no lo exime de las labores del hogar acorde a su edad. Desde pequeño debe aprender a atenderse a él mismo y a ser independien te en medida de lo posible.

Esto es importante: evita pedirle que te ‘ayude’ con las labores del hogar, porque no es tu obligación como mamá, en realidad, es asunto de todos los integrantes de la familia, por el simple hecho de convivir en el mismo espa cio.

No hay funciones de niños y de niñas

Todos pueden lavar platos, todos pueden lavar ropa, todos pueden cambiar un foco porque no hay actividades de niños y de niñas. Si lo aprende desde pequeño nunca será ese hombre que espera a la esposa para que le caliente las tortillas y pueda comer, o el hombre que se enoja porque su pareja no le tiene la ropa limpia.

No hables mal de otras mujeres

Es un hecho que los niños repiten lo que escuchan en casa, si él te escucha decir que te expresas mal de una mujer, se le hará fácil repetirlo y crecerá con la idea de que las mujeres son inferiores y merecen ser tratadas con palabras ofensivas.

Y recuerda que no, no tiene por qué ser ‘el hombrecito de la casa’ -sea lo que eso signifique- . Es un niño y como tal debe vivir su infancia sin prisas y sin presiones. (ACTITUD FEM)


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